El método de “línea de pobreza” o “método de ingreso” ha
sido el instrumento oficial utilizado por el instituto Nacional de Estadística
y Censos (INEC) para monitorear, cada año, la pobreza en el país. Según este
enfoque, la pobreza ocurre cuando los ingresos son menores que el costo de los
bienes y servicios requeridos para mantener un nivel mínimo de subsistencia.
Junto con el diseño de la nueva Encuesta Nacional de
Hogares (Enaho), el instituto realizó ajustes metodológicos en la medición de
la pobreza 43. Uno de ellos es la actualización de los parámetros
que se utilizan con ese propósito, a partir de los cambios en los patrones
alimentarios y de consumo de la población captada por la Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos del 2004. En consecuencia, se modificó la composición de la
canasta básica alimentaria (CBA), que es la que permite definir la línea de
pobreza extrema. También varió la forma en que se actualiza el componente de
“no alimentos” de la línea de pobreza.
Para poder comparar las cifras de pobreza del 2010 con
las del 2009, el INEC “realizó una simulación a partir de la información de la
Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples del 2009. El ejercicio consistió en
aplicar un ajuste a los ingresos de los hogares para hacerlos lo más comparable
posible a la nueva medición, y aplicar las nuevas líneas de pobreza y pobreza
extrema. Ese ejercicio permitió obtener los resultados de pobreza para el 2009
aproximados con la nueva metodología”(INEC, 2010ª)
El sufragio constituye un elemento democrático esencial
en el proceso de representación estudiantil.
El sufragio es directo porque la persona que vota no
puede delegar en otra persona la emisión del sufragio.
Es secreto, porque solo la persona que emite el voto sabe
por quién lo hace.Es universal, porque
votan hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
Por medio del voto directo, secreto y universal, las y
los estudiantes escogen o eligen sus representantes, por ejemplo en la elección
de la directiva del Consejo de Sección, cuando se conforma el Directorio de la
Asamblea de Representantes y en la elección de las y los integrantes del Comité
Ejecutivo. Por esta razón, la participación y representación estudiantil es una
vivencia democrática, que desde las instituciones educativas animan, promueven
y apoyan la participación de la ciudadanía joven, como entes activos en el
pr4oceso de su formación educativa.
Median te los programas de gobierno, las y los jóvenes
tendrán la oportunidad de llevar a cabo propuestas para dar a conocer las
necesidades, problemas e inquietudes mediante iniciativas, proyectos y acciones
que les posibiliten una mejor calidad de vida como personas y en consecuencia
como estudiantes, en el entorno institucional familiar y comunal.
Los programas de gobierno deben estar fundamentados en el
conocimiento de la situación de la institución educativa, de las fortalezas y
debilidades que inciden en el proceso educativo; para ello es necesario
realizar un diagnóstico. Posteriormente, deben señalarse aquellos temas o
asuntos prioritarios que se requiere atender;las acciones y proyectos por realizar; las metas por cumplir, los objetivos
para el logro de las metas, los resultados que se espera alcanzar; el
cronograma que indicará el tiempo en el que se llevará a cabo el proceso de
ejecución y el cumplimiento del programa de gobierno. Por lo que este debe ser
realista, objetivo, con proyectos y acciones que puedan llegar a concretarse.
Debe existir un compromiso responsable de quienes
elaboran el programa de gobierno, para que este no se convierta en una “lista
de promesas” fuera de las posibilidades o realización o que simplemente sea un
instrumento para “ganar votos”.
Los programas de gobierno deben tener como función, la
ejecución de lo planificado y el cumplimiento de los objetivos y las metas
propuestas, con honradez, justicia, tolerancia, equidad, transparencia, valores
claves. Esto para que al finalizar el periodo de los cargos de representación
estudiantil para los que resultaros electos las y los estudiantes, satisfagan
las expectativas de la comunidad educativa en general.
La adecuada y correcta organización en el cumplimiento de
las atribuciones que corresponden a quienes ejercen cargos de representación
estudiantil, posibilitará la realización de mejor gobierno y un mejor
desarrollo individual y colectivo. A sismo, es de gran importancia la rendición
de cuentas ante el trabajo realizado, porque más que un informe a la comunidad
educativa, la rendición de cuentas, es la obligación de someter a conocimiento
y análisis público, con transparencia y ética, el resultado de la labor
cumplida, requisito para evitar el abuso de poder y la corrupción: porque ambos
conducen al deterioro, la degeneración y la decadencia social y son opuestos a
los principios democráticos.